martes, julio 26, 2016

Just breathe

De nuevo en ese punto en que no quiero que me pregunten como estoy...
En ese punto en que las preguntas personales son realmente personales y escapo de irme en llanto...
Estoy harta de dar explicaciones y pedir disculpas...
De los puntos suspensivos, de las canciones "felices".

Estoy sola...
No importa, no importa, no importa
¡NO IMPORTA!
Solo respiro... algo tiene que pasar.


I'm so sick of everything and everyone around me. And this is so stupid.

Anyway... no matter.

No está funcionando el lavado cerebral. Quizás no lo repito tanto como debería.

Solo respiro.
Algo tiene que pasar.

Something will happen.

jueves, junio 16, 2016

¡Puta!



Su madre tenía el viejo hábito de llamarla "puta" cuando se enojaba por alguna razón; ella lo recordaba así desde que era una niña de 5 años. Su hermana ya sabía leer, así que buscaron en el diccionario el significado "Puta: Ramera", se quedaron en las mismas.
Ante cualquier enojo empezaba el griterío "¡puta! ¡puta! ¡puta!"

El recuerdo más claro, ya bastante crecidas, las dos hermanas paradas, una frente a la otra, en medio de las dos camas de la habitación y la madre en medio de ellas, gritando a todo pulmón la palabrita con el dedo índice como si diera una lección importante de vida.

Finalmente, cuando ella creció y se graduó de puta, no entendió por qué su madre no estaba gritándolo con el mismo entusiasmo, y ¿por qué no?, aplaudiendo.

miércoles, junio 15, 2016

¿Control?

Quizás jamás terminaré de conocerme a mí misma. Siempre he terminado soprendiéndome.

Cada día la energía y deseo de nuevas experiencias sigue creciendo como un río a punto de desbordarse. No sé si lo que arde dentro se llama fe, esperanza o qué. En tal caso, el camino está trazándose de algún modo y, aunque voy lento, a veces parece que la velocidad es más fuerte de lo que alcanzo a controlar.

lunes, noviembre 23, 2015

Dark and cold day

Y yo los abrazo hasta el cansancio, todo el tiempo, todas las horas del día, por cualquier razón... porque a mí me faltaron abrazos, porque sentir esos diminutos bracitos en mi cuello, esos besitos tibios en cualquier lugar es lo más lindo del mundo.

Hoy amaneció un poco gris. Y lo único que quiero son muchos abrazos, sus abrazos.

martes, noviembre 17, 2015

Hace un año

El tiempo ha pasado fugazmente, las vivencias, experiencias y demás situaciones me han venido encima como una tormenta.

Este ha sido un año de sacudidas y de esperas.

Mi pequeña Julieta ya mismo cumplirá un año, en enero 2016... Mi Joaquín está ya en la escuela. Mi vida de mamá es cada vez más atareada.

Empecé a leer un libro en Inglés, me falta vocabulario un montón pero entiendo y estoy feliz por eso. Sigo practicando con la cámara de fotos...

Por lo demás... estoy en pausa. Una pausa que muchas veces parece eterna... Pero que terminará seguramente cuando menos me lo espere.

Hoy se me ocurrió pasar por aquí, es todo.

domingo, noviembre 09, 2014

SOBRE EL TRANSPORTE EN MI CIUDAD

Me indigna el servicio de buses que hay aquí, principalmente me refiero al área donde los tomo y por donde continuamente transito. Si, en el Valle de los Chillos, lo usual es que, los controladores o cobradores, o como deseen llamarlos sean groseros cuando una no les da "sueltos", que le hagan a una bajarse al vuelo y al apuro, porque van compitiendo entre cooperativas, que ni bien una pone un pie en las gradas, el bus ya arranca y entonces busca de dónde o de quién te agarras porque sino es golpe o caída segura, ah, y no hay que olvidar que siguen haciendo subir a más personas cuando en realidad ni en el medio del bus hay dónde poner un pie... y, lastimosamente, creo que la gran mayoría de usuarios simplemente se han acostumbrado... al trato, a viajar como sardinas, a pasar casi aplastados en medio de las otras personas para tratar de bajar en la parada deseada, y con tiempo, porque sino empieza una pelea increíble con el controlador quién le grita al pasajero que debía haber empezado a bajar con más anticipación... Y nadie dice nada, casi nadie cede el puesto, los niños entran corriendo y se escabullen en medio de las demás personas, sus madres no les enseñan que hay que respetar a todos, ellos pasan con sus mochilas, pisando, empujando, golpeando, y no regresan ni a ver para quién fue el golpe, peor a pedir disculpas…

Todo es una cadena de eventos a los que simplemente hay que prepararse cuando se trata de transportarse en buses, y todos somos culpables:

Desde las mamás que envían a sus hijos a pasar entre todas las personas muy groseramente, las personas que dejan sus vehículos estacionados en las paradas de los buses, impidiendo así que éstos puedan dejar a los pasajeros allí, teniendo, el pasajero, que bajarse en medio de la calle, con el peligro de que una moto o a veces hasta otro automóvil lo arrolle… los que jamás ceden su puesto a nadie por ninguna razón, ni a embarazadas, ni a mamás con guaguas tiernos, mucho menos a los pobres ancianos que no pueden ni pararse, peor agarrarse de algo en el interior del movedizo bus… los controladores que pretenden que una salga como loca corriendo con dos cuadras de anticipación y se baje al vuelo, los buseros que van compitiendo, siendo que casi siempre sus recorridos con los otros buses toman rumbos distintos… hasta los que nos conformamos y callamos simplemente por evitar peleas “innecesarias” que más que para ser escandalosas no sirven para nada.

A nadie le importa el otro, prácticamente todos ven por sí mismos y nada más. El otro que se joda. Estoy segura de que si preguntaran a los pasajeros si prefieren ir en bus o en auto particular, al menos el 80% de viajeros preferirían un automóvil particular, para no tener que padecer todos los malos tratos que este medio de trasporte brinda.

Quizás no me hubiera fijado en todas estas cosas antes, no es que me considere anciana, pero, la juventud le da a uno más energía, hasta quemeimportismo frente a situaciones así; quizás cuando viajo sola es más fácil y simplemente les sigo el ritmo a los apurados buseros. Pero eso no quita la realidad del mundo que nos toca vivir.

No debería ponerme a pensar el mundo que les estamos dejando a nuestros hijos, me entristece ver el prácticamente nulo interés de la gente hacia el bien de sus semejantes. Yo, como madre, le enseño a mi hijo a respetar a las demás personas, a decir “permiso”, a dar el puesto, hasta a cuidar el trasporte… y seguramente yo soy una de pocas.


Finalmente, lo que más me indigna, es que, desde donde estoy, siento no puedo hacer nada, más que seguir en el triste conformismo… y seguir siendo culpable por ello.

jueves, marzo 13, 2014

Buenos tiempos.

Las cosas han cambiado tanto desde la última vez que estuve por aquí.
Entre lo más importante: Estoy estudiando Inglés, clases intensivas.
He retomado la lectura, no tan aplicada como antes, pero me va bastante bien.

Me siento muy optimista para lo que sea que se venga ahora.

Soy una persona más alegre, y por ende, más paciente con mi pequeño Joaquín.

Este año me propuse acercarme más a las personas que siempre quise y me quieren, para que no se olviden que aún sigo por aquí. Muchas lo han entendido, he tomado contacto nuevamente y se siente tan bien :)

Tengo muchos proyectos en mente. Hay que ver como siguen dándose las cosas, como alguien me dijo alguna vez "paso a paso".