miércoles, marzo 06, 2013

Cosas que se dicen


Dicen que los hijos son prestados no más... que no hay que encariñarse mucho con ellos ni dejar de vivir la propia vida por ellos. Quizás sea cierto, y quizás exista un día en el que uno se pueda "desencariñar" más fácil de ellos, para no dejar de ser uno mismo, para no perderse... para seguir siendo uno mismo, para no dejar de descubrirse como ser humano y seguir descubriendo a la gente y al mundo que nos rodea.

Los hijos son como esponjas, realmente, absorben cosas, emociones, palabras, todo su entorno, y a su madre también. Van chupándole a uno la energía, los minutos, las horas... Y claro, están en su proceso de aprendizaje. Y yo cedo, cedo ante la petición de atención de mi hijo, cedo ante sus juegos, cedo cuando viene y me toma de la mano y me lleva a jugar a su lado, cedo... y he dejado de dedicar tiempo para mí.

Ahí viene mi duda entonces, cuando uno tiene hijos, ¿quién va primero? uno como persona para tener la suficiente seguridad como individuo y transmitírsela al hijo? o va el hijo primero para que tenga la suficiente seguridad como individuo con el apoyo y cariño de sus padres?

Al final... cuando los hijos se vayan de casa, volveremos a estar solos y tendremos que volver a encontrarnos, y yo no sé si luego de tantos años eso cueste más, solo sé que el cuerpo ya no será el mismo y no podremos darlo todo como en la juventud.

Dicen que uno da todo por los hijos y luego cada uno escoge su camino y nos dejan solos... Los hijos son solo prestados.

Yo no he podido deshacerme de los libros que me han prestado y ya los conservo años. No me imagino "deshaciéndome" de mi hijo, cuando haya vivido tantas cosas con él.

Habrá que ver, al final... ¿qué pasará al final?.

2 comentarios:

SengVou dijo...

hard to be a father... a lo mejor y el asunto del individuo que somos será desde ahora incluyendo "ese detalle". A mi, como papá, me jodió todo, por así decirlo, porque es imposible dejar de pensar, en casi todas las situaciones en las que me encuentro, en mis hijos. Pero de a poco se equilibra Kodama, tu tranqui. Mejor aprovecha eso que te ha dado la maternidad para lanzarlo como un buen plus en tus obras y decisiones. Tener peladitos en casa por ejemplo a mi me renovó la capacidad de asombro ante las cosas. Y bueno ya no se cómo arreglar este despelote que empecé, te juro que en mi cabeza las ideas estan más ordenadas. Un saludo a los tiempos de leerte.

Kodama San dijo...

No niego que sea hermoso. Pero quizás a veces, solo a veces, un poquito de egoísmo no me vendría mal, jeje.

Me alegra que vinieras a visitarme :)
Saudos.