No puedo volver a leer lo que escribía antes, siento una especie de vergüenza. Hay una incapacidad emocional de mirar atrás... no sé si es miedo disfrazado de sentirme en el mismo lugar una y otra vez o simplemente vergüenza de haber sido quien solía ser de la forma cómo pensaba y sentía...
Lo cierto es que a mi edad actual siento mucha sabiduría en mi cabeza y las responsabilidades son tan gigantes que no me queda (digo yo, prefiero pensarlo así) el tiempo de ponerme a reflexionar por estos lugares que tanto amaba.. con la misma paciencia, silencio, fluidez.
Dejé de escribir, dejé de leer... dejé de pintar... He retomado la lectura, me encantaría comprarme al menos un libro cada mes. Hay prioridades. Y, ahora soy fotógrafa :)
Mis hijos están cada vez más grandes y parece como si hubiera sido apenas ayer cuando eran chiquitos y les hacía cosquillas en mi cama si se pasaban conmigo...
El tiempo pasa tan veloz, llega el domingo y al día siguiente ya hay que madrugar, es lunes y de repente ya es viernes otra vez. Medio comienza el año escolar y ya estamos a días de que termine... luego navidad, y otro año ha transcurrido.
Busco una a una las oportunidades para crecer, tanto en lo personal, como en lo laboral. Dios ha sido bueno conmigo. Doy gracias todos los días por lo que llega a mi vida, por lo que tengo, por quien soy, por quienes tengo a mi lado. Y si, también por quienes se han ido. Porque ellos han dejado lecciones importantes.
Los amigos, los importantes, aún siguen en mi camino. Gracias por eso. Porque todavía me dan la oportunidad de compartir nuestro presente, anécdotas del pasado y los mejores deseos para su futuro
La vida se ha vuelto un corre corre constante, me gustan mucho las pausas, me gusta sonreír y hacer sonreir a las personas. Soy bastante mala para poner la mente en pausa...
Por alguna extraña razón solo pasaba por acá. Aunque ya nada sea como antes, aunque ya nadie me lea.
Total no volveré a leer estas palabras nunca más.
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