miércoles, octubre 21, 2009

Invierno-lluvia

Recuerdo que cuando estaba en el colegio amaba la lluvia.

Por lo general cuando salía a buscar el bus que me llevaría a casa no iba directo a la parada; como siempre adoré caminar, salía del colegio y me iba por la Gonzales Suárez, entonces pasaba por el Hotel Quito, y bajaba al Redondel de la Plaza Artigas, cruzaba la Colón y seguía recto por toda la 12 de Octubre; llegaba a la Patria y cruzaba hasta el parque El Ejido, luego cruzaba por la 6 de diciembre y entraba a la Casa de la Cultura, a alguna de las dos salas permanentes de exposición... ahí fue donde aprendí a amarlas, el estar rodeada de cuadros y esculturas o instalaciones artísticas me provocaba no querer salir de ese lugar... Me detenía frente a lo que más me llamaba la atención. Nunca me han gustado esos cuadros que se parecen mucho a otros, esas copias de otros cuadros (copias de otros estilos, de otros artistas).

Y me quedaba ahí con cara de boba, pensando; yo de arte no sé casi que nada (es decir, nada que tenga que ver con esos expertos analizadores y críticos), para mí un cuadro no se debe entender, se debe solamente sentir. Solía imaginar que el artista que los creó estaría ahí mirándome y que algún día vendría a preguntarme qué miraba y yo tendría una respuesta que lo dejaría prendado de mí, y quizás entablaríamos una amistad y terminaríamos enamorándonos, tendría la aventura más apasionada de mi vida hasta que con los años finalmente nos casaríamos y sería padre de mis hijos, me pintaría desnuda y yo sería su musa hasta llegar a viejitos, y claro, yo iba a morir primero y él se iba a dejar morir después para seguirme a la eternidad...!!! jajajajaja; ¡que loca!

Creo que entre imaginarme historias absurdas y mirar cada color, cada detalle, el tiempo se iba y tenía que salir, porque "donde que llegue tarde...!!!"

Para entonces el cielo ya se había puesto gris, daba un paso afuera, bajaba las gradas y respiraba... iba a llover, ¡qué rica sensación!. Seguía caminando por la 6 de Diciembre hasta llegar a la esquina de la Patria; mientras subía directo a la 12 de Octubre otra vez.
Empezaba a llover, y no sé si sea solo mi impresión, pero cuando llueve en Quito, ¡¡por Dios!!, ¡sí que llueve!, las calles enseguida se inundaban y se formaban tremendas cochas, que claro, yo con mis piernas largas saltaba, pero daba igual, pasaban esos típicos chicos manejando los carritos de sus papis y ¡zas!, toda la cocha me bañaba!, y claro, yo quedaba ahí toda empapada; así que seguía camina y camina duchándome vestida con ese diluvio.

Apenas eran dos o tres cuadras que debía avanzar para llegar a la otra parada por donde pasaba el bus que me llevaría al Valle de Los Chillos, pero era el tramo suficiente para terminar completamente mojada, el agua me chorreaba, mi saco goteaba, mi falda, las medias, el cabello, ¡todo!. Hasta empezaba ese sonido chistoso que producían los zapatos al caminar mientras les salían burbujitas de agua!. "chragsh chragsh chragsh"

La gente me quedaba viendo, así como los quedo viendo yo ahora a los colegiales que caminan con la lluvia y están completamente mojados pero felices. Si, con esa cara de "cuidado se me acerque que me moja" o "vean ese loco/a". Pero eso no importaba, lo rico era estar estilando, no sentir frío en ninguna parte de mi cuerpo y haber caminado con la lluvia :)

Subía al bus y me sentaba solita en algún puesto que al bajarme dejaba mojado como "si me hubiera meado" jejeje.

Llegaba a casa y algunas de esas veces mi mami se enojaba conmigo. "¡¡ah!!, ¡¡que vienes estilando!!, ¡¡ya te vas a enfermar!!, ¡¡sácate los zapatos que me mojas el piso recién encerado!!, ¡¡anda a cambiarte de ropa!!, ¡¡mañana con ese uniforme te irás a ir al colegio??!!". Otras veces me recibía con una toalla grande para secarme lo que avance, mis zapatillas, un par de medias sequitas y la comida caliente :)

Al cambiarme de ropa y estar ya en casa, habiéndo ido a ver la exposición de arte, habiéndome estilado y sentido la lluvia bajar y recorrer mi rostro y cuerpo, yo sonreía, había sido un buen día, con un buen final. ¡Cuánto amaba la lluvia!

Ahora es distinto, no sé si sea porque ya no me siento como la colegiala que fui. La razón por la que más me inclino, es que ahora siento demasiado frío, si no soporto el frío sin mojarme con la lluvia, mucho menos lo soportaré dejándome llevar por la emoción de sentir llover encima mío!. Paso "entumida" casi todo el día, y cuando sale un rayo de sol subo a la lavandería a ver si me llega y me calienta!, así que... #yoconfiesoque... ya no me gusta el invierno. Quizás si viviera en otro lugar, uno más caliente... quizás.

Hoy llovió, tomé algunas fotos, y jugando con photoshop hice estito. Si le dan click se ve mejor, no se rían mucho por favor!! :P

11 comentarios:

Fabián dijo...

El asunto es que ya estás viejita. Mejor dicho, eres aviejada. Si ni siquiera puedes soportar escuchar a Nirvana, peor aún vas a disfrutar de mojarte de la lluvia :)

Pero es raro, porque eres una niña grande. Más bien serías como una niña aviejada grande.

Jejeje, mentira. Definitivamente es tu poca (escasa, nula) tolerancia al frío. Pero paciencia, ya sabes que no falta mucho para cambiar eso. Un clima más tropicalón nos espera ;)

GuAmBrA LoCo dijo...

KOdamaz.!!! q vacan oyes..!!!

mmm.... me encanto tu historia, y mas esa clase de ubicacion en quito... yo qu vivi en quito si me dejas botado ahi por la plaza artigas no se q me pierdo... lo que si conozco es el sur..!!! ju ju ju

yo vivi en el sur los 15 años de toa mi vida en quito.... ojala vuelva

Azul cielo dijo...

Joer Kodami, vaya recorrido hacias no? jolín te cruzabas medio Quito parece jejeje...hay pero que lindo lo que cuentas, a mi también me encanta la lluvia, yo de pequeña lo que hacia era bañarme en la lluvia jejeje... estaba más loca, cuando llovia duro duro, cogia el shampu, el jabón y una toalla y me iba al patio donde estaba el tanque de agua jejeje... y ahí me quedaba planta, esperando a mojarme toda jejeje... más de una vez mi mamá casi me mata, porque me decia que me podía poner mala y enfermarme por el frio pero que va, a mi me gustaba ah...qué tiempos aquellos Kodami que lindo me has hecho recordar jejeje...

Un beso y un abrazo =)

Chaulafanita dijo...

Cuando leía el recorrido que hacías supe ( sentí) que definitivamente algún día nos habíamos topado sin conocernos por la 12 de octubre o por la Patria. Yo también las recorría y pie solo o a veces acompanada :)
He tenido que encender la lamparita junto a la compu porque aqui el clima esta de a perros a duras penas veo algo y eso que son las 9.27 a.m.
De tu relato lo que mas me llama la atención es que te haya gustado mojarte al parecer antes no eras tan friolenta jejeje
A mi la lluvia me gusta pero cuando no me mojo, me encanta el olor, la vista, la prisa de los transeuntes, los rayos, los truenos. Aqui hasta ahora he visto y oido unos cuantos... no es como en Münster, esas lluvias si parecías lluvias quitenas :)
Un abrazo amiga y lindo te quedó el mosaico de fotos.
PD: Si yo hubiera tenido un museo cerca quizás hubiese hecho lo mismo, pero yo tenía expreso para regresar a casa y pasear por ahi no valía la pena, era feo y peligroso :(

Juan Pilas dijo...

Ajá, solita vas cantando todas las travesuras, el recorrido que mencionas son fácil un par de kilómetros, lo mas seguro en plan de vacilón, luego la mojada tiene sus consecuencias y ahora sufres de dolor de columna y esas cosas. Moraleja, cuando están solteritas todo es divertido, ahora como dice el nego que estás en tu primera vejez o última niñez, todo es doloroso...y cuando tengas una hija seguro que le prohibirás todo lo que te gustaba.
Juan Pilas Santurrón

Anónimo dijo...

Apostaria que puedes ponerte las medias solo con los pies :)
La lluvia es plenaza, en el oriente cada gota es medio galon, y aveces sin que nadie me vea la disfruto mucho mucho mucho.

Slds

LOLA dijo...

TU RELATO ESTÁ LLENO DE POESÍA...OJALÁ NO PIERDAS NUNCA ESAS GANAS DE SENTIR QUE TE ACOMPAÑARON EN TU VIDA COLEGIAL.

LOLA CIENFUEGOS

Subterranean Homesick Alien dijo...

Yo tengo la otra mitad de tu historia. Me gustaba mojarme en la lluvia, chapotear en las cochas y creerme Juan Pablo Castel. Ahora formo parte de los espectadores que se esconden de las gotitas.
Aquí transcribo algo de Julio Cortázar, que me gusta mucho y sobre todo cuando llueve.


Aplastamiento de las gotas

Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.

Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

sengvou dijo...

La lluvia siempre suele ser una conexión con el pasado, con la infancia y adolescencia que se vivió en tiempos que se consideran remotos. Aún tengo la suerte de disfrutarla incluso desde la burbuja de concreto que llamo habitación. Cuando parece que mi cuerpo se ama más y se abraza a sí mismo simulando a una redonda gota como la que escucha caer en el techo. Me intriga como será el invierno en la sierra.

Kodama San dijo...

Nego: A veces la espera desespera. Paciencia... paciencia...!!. Mi esposo es mi niño grande :P

GuAmBrA LoCo: Yo le tengo miedo al sur de Quito. Primero es tan grande que me pierdo, y segundo, las partes que conozco, parecen una "Marín" grandota y que susto!! jejeje.

Azul cielo: No, no me cruzaba medio Quito, en realidad era un recorrido pequeño :P En serio te bañabas en la lluvia con todo shampoo y jabón? jajaja, alguna vez lo intenté si, pero al final no me atrevía a sacarme la ropa para bañarme porque me hacía cosas que me vean los vecinos, jajaja.

Chaulafanita: Yo pienso que si nos hemos de haber visto alguna vez por esos lugares, sino que ni la una ni la otra nos paramos zona :P
Si, la verdad antes no era tan fríolenta, es que Quito no es tan frío como acá también. De niña siempre tenía dolor en las piernas por el frío, pero en la adolescencia ese dolor casi desapareció ;) Sii, qué rico es oler la tierra cuando ha llovido! Chuta!, cierto que en Guayaquil es peligroso, qué tontera, no poder disfrutar mucho de una caminata, si, porque eso de estar pendiente de no pasar por tal o cual lugar porque a una le puede pasar algo... feo!.

Juan Pilas: Jajaja, nada!, yo era super tímida en ese tiempo, así que nada de plan "vacilón"!! Será por eso mis dolores de columna? :S No creo!! Ojalá recuerde cuánto me gustaban ciertas cosas que me prohibían y las pueda disfrutar con mis hijos hasta que ya no les guste :P

CD: jajaja!, no he hecho el intento, pero ya que lo mencionas, haré la prueba!! yo no he visto llover fuerte en el oriente, apenas una vez estuve ahi cuando llovía. Pero me imagino que ha de ser bacá, porque ahí no has de sentir frío x el clima :D

LOLA: Jamás dejaré que se extingan esas ganas de sentir. Le dan "sentido" a todo lo que hago :)

Subterranean Homesick Alien: Simón, también me "escondo de las gotitas" ahora :(
Me encantó ese fragmento de Cortázar!, recordaba las gotas de todos los líquidos, a más de la lluvia, de cuando pongo la leche en las tazas, esas gotas que no caen pronto... y bueno, de cuando sirvo algo líquido de comer, igual.
Y también... pensaba, nosotros somos también como gotas de agua, a veces solo nos dejamos caer, sea porque "no hay de otra", sea porque nos espera algo mejor y estamos seguros, o nos aferramos lo que más podemos a los sueños, a los imposibles... finalmente casi siempre caemos, de todos modos a las gotas que no caen el sol y el calor las extingue. Saludos!

Sengvou: Es cierto, es una conexión con tiempos pasados. Deberías venir a la Sierra entonces, para que no te quede esa intriga, "para que veas lo que es bueno", porque llueve a cántaros, al menos en Quito.

Darkisses dijo...

Hola..!
hermoso tu blog
niña tu me dirias como haces para ponel al ladito lo ke has escrito (los titulos)...